17 marzo, 2010

Pendientes

Después de que te das cuenta que el todo es tan relativo, solo queda pensar en las cosas que quedan por hacer y definitivamente hay muchas cosas que no puedo dejar de hacer, como por ejemplo:

- tirarme en paracaídas

- hace angelitos en la nieve

- tirarme una bombita y mojar a las señoras que toman sol y no se mojan el pelo

- pegar una cachetada de teleserie

- parar el tránsito por causa de un beso y si es bajo la lluvia mejor aun

- volver a soñar con ser músico

- andar en un globo aerostático de muchos colores

- subir una montaña y gritar en la cima hasta quedar muda

- ver el amanecer al otro lado del mundo

- tener un jardín y cultivar girasoles

- ver la aurora boreal

- aprender francés

- pasear en góndola por los canales de Venecia antes que se hunda

- teñirme el pelo colorín

- tomarme un año sabático

- hacer una guerra de helado de chocolate sin pensar en que luego hay que limpiar

- nadar con delfines

- conocer a algún escritor o pintor

- diseñar mi propia casa

- hacer una fiesta de disfraces y disfrazarme de princesa

- volver a comer algodón de azúcar

- armar una casa gigante de legos

- comer dulces sin pensar en las calorías

- tener una viña junto con mi hermano cuando seamos viejos

- sacarle la lengua a un cura

- soltar todos los perros de una perrera

- emborracharme con champagne

- tener una vespa rosada

- reír sin razón hasta llorar

- aprender a jugar bien canasta